Albóndigas de remolacha y mijo, sin huevo

en
Sin comentarios aún, sé tú el primero

ALBÓNDIGAS DE REMOLACHA Y MIJO, SIN HUEVO


Hay muchas recetas para preparar hamburguesas o albóndigas vegetales: de espinacas, de remolacha,  de calabaza, añadiendo algún tipo de legumbre (lentejas, garbanzos, etc.), cereales o seudocereales como quinoa, mijo, sorgo, amarantosoja texturizada, boletus, un sinfín de mezclas y sabores.

Yo me decanté esta vez por la remolacha, una hortaliza rica en minerales, vitamina C y B, potasio, carotenos y fibras, muy aconsejada en casos de anemia debido a su alto contenido en hierro y un largo etc.

El mijo, además de ser rico en fibra y proteína, tiene propiedades antiinflamatorias, ayuda a evitar picos peligrosos de azúcar en sangre y es un sustituto perfecto de arroz en caso de los diabéticos.

La soja texturizada es conocida también como ‘carne de soja’, de gran valor proteínico, aminoácidos esenciales y fibra, se hace con la harina de soja desgrasada.

Ingredientes:

275 gr de remolacha cocida
235 gr de mijo en grano cocido
2 dientes de ajo y cebolla
60 gr de soja texturizada
Sal y pimienta negra
Aceite de oliva virgen extra
Harina de garbanzo para rebozar

Cocemos los granos de mijo con una pizca de sal y aceite, dejándolos ‘al dente’, quedando firme pero no duro.

Rallamos las remolachas (en este caso, a quien le guste, puede rallar media cebolla) y escurrimos muy bien todo el líquido que podamos. (Nota: el líquido sobrante me lo guardé para añadirlo a la mezcla e hidratar así la soja texturizada)

Trituramos la soja texturizada. No hidraté la soja antes de triturar. Como comento en el párrafo anterior, me guardé un poco de líquido que soltaron las remolachas y se lo añadí a la mezcla final. Así se hinchó la soja, una vez triturada y se quedaron las albóndigas muy esponjosas.

Machacamos el ajo con un poco de aceite de oliva y sal, se lo añadimos a las remolachas, el mijo, y la soja texturizada triturada, salpimentamos a nuestro gusto. Para aderezar las albóndigas, podéis elegir los condimentos que más os gusten y/o apetezcan. Mezclamos todo muy bien, añadiendo el líquido sobrante que soltaron las remolachas con el fin de hidratar la soja y que quede la masa esponjosa, sin necesidad de huevo. Llevamos el bol a la nevera y dejamos reposar como mínimo una media hora.

(Nota: los que no queréis o no podéis usar la soja, podéis espesar la masa con cualquier harina integral sin gluten que os guste, el pan rallado o zanahoria rallada. El pan rallado o la harina puede secar la masa un pelín, aconsejo en ese caso usar el huevo o añadir más líquido de cocer las remolachas)

Formamos las albóndigas con la ayuda de harina de garbanzo (podéis rebozar como estáis acostumbrados y acorde a vuestro paladar) y las metemos en una bolsa de asar engrasada previamente y con un lecho de cebolla picada debajo. Antes de cerrar la bolsa, pulverizamos con el agua para generar durante la cocción suficiente humedad y no se nos sequen las albóndigas. Cerramos la bolsa de asar muy bien. Suelo usar la grapadora y me va genial, os aconsejo probar y ver lo bien que queda sellada la bolsa 🙂

Horneamos con el horno a 200ºC (no hace falta precalentar) el tiempo suficiente para dorar la cebollita y las albóndigas.

Las albóndigas podéis freír también, no hace falta hornear. O de la masa podéis formar unas hamburguesas y prepararlas a la plancha. Lo que os guste 🙂

También dejo en vuestras manos si le queréis añadir un puñadito de carne picada y así ‘cuelan’ mejor con vuestros peques, si las queréis preparar con una salsa de tomate, de cebollita rehogada y vino blanco, servir con el ketchup, la ensalada o las patatas fritas 😉

Espero os guste 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *